¿Qué es la responsabilidad afectiva?
Cuando establecemos relaciones con otras personas ocurren muchas cosas, tanto interiormente como en el mundo exterior. A través de nuestras relaciones sanamos, crecemos, creamos y también nos dolemos. Las relaciones suponen muchas satisfacciones y regalos, y también retos y conflictos.
Las relaciones que evolucionan y dan buenos frutos a menudo implican grades dosis de madurez, equilibrio y trabajo personal. Hoy queremos hablarte de un concepto fundamental que hemos de conocer y atender si queremos vivir relaciones conscientes que nos hagan bien: Responsabilidad afectiva.
Es la capacidad de ser conscientes de nuestras propias necesidades emocionales y tratar de satisfacerlas saludablemente. Es cuidar tu corazón y el de quien tienes delante. Hacernos cargo de tus reacciones emocionales y nuestros actos. Es el camino hacia las relaciones autenticas y conscientes, promoviendo el bienestar mutuo.
¿Qué implica?
- Desarrollar habilidades de comunicación asertiva.
- Respeto, escucha y empatia.
- Valentia y honestidad.
- Aprender a establecer limites de forma sana y llegar a acuerdos.
- Validar las propias emociones y necesidades.
- Validar al otro.
- Asumir que el conflicto y el desencuentro es parte del crecimiento.
- Cuidar el propio corazón (no exponernos a situaciones innecesarias o que se repiten frecuentemente sin resolución aparente) y cuidar el corazón del otro
En esta era de relaciones virtuales, abiertas, fugaces, poliamorosas… el reto es poner consciencia y relacionarnos desde la verdad en los vínculos que creamos.
Hemos de tener presente que formamos parte de un “todo”, cuando faltamos al respeto a los demás de alguna manera nos lo faltamos a nosotros mismos. Cuando nos descuidamos y traicionamos también se lo hacemos a los demás. No va separado, es bi- direccional.
Siempre hemos de procurar cuidarnos mutuamente, no importa si llevamos años relacionándonos o si nos acabamos de conocer.
Por suerte, podemos aprender y desarrollar la habilidades necesarias para relacionarnos de forma saludable. Por eso la terapia es tan necesaria y tan buena, nos permite escucharnos, reconocer nuestros miedos y limitaciones para aprender lo que quizás no nos enseñaron.
¿Cómo trabajarla?
En una relación es importante que paremos a observar varios puntos que pueden darnos mucha información:
- Dedica tiempo a reconocer ,sentir y validar tus emociones.
- Pregúntate que necesitas y quieres en la relación.
- Date cuenta de tus expectativas. Puede que te ayude escribirlas en un papel. Se consciente de que son tu responsabilidad. A menudo hablan de necesidades que hemos de escuchar y poner sobre la mesa.
- Dedica tiempo a conocer qué necesita la otra persona. Pregunta, no supongas.
- Recuerda que en relación se activan nuestro miedo al rechazo y el abandono. Trata de ser consciente de ello y procura afrontarlos. Atrévete a tener conversaciones incómodas y a hablar de forma real acerca de lo que sientes.
- Recuerda que cada persona somos un universo y respondemos de forma diferente ante lo que nos ocurre. Evita tomarte las cosas de forma muy personal y en vez de eso, ocúpate de las cosas que sí puedes manejar (tu actitud, tu forma de pensar, sentir y actuar…)
Relacionarnos es una de las cosas más complejas que existen, también es una grandísima fuente de felicidad y aprendizaje. Todas las personas necesitamos aprender mucho sobre esto.
Si consideras que te podemos ayudar, te esperamos en Espacio Lasai.